República Dominicana

República Dominicana

La República Dominicana es un país que ocupa algo más de los dos tercios orientales de la isla de Quisqueya o La Española, en el Archipiélago de las Antillas. Limita al norte con el Océano Atlántico, al sur con el Mar Caribe o Mar de las Antillas, al este con el Canal de la Mona, que la separa de Puerto Rico, y al oeste con la República de Haití.Tiene una superficie territorial de 48.442 km² y una población de más de 9 millones de habitantes. La sede de gobierno y capital del país es Santo Domingo de Guzmán.

Gobierno

La República Dominicana es una democracia representativa cuyos poderes se encuentran divididos en tres: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial. El presidente nombra al Gabinete, ejecuta las leyes provenientes del Poder Legislativo y es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas (Ejército Nacional, Fuerza Aérea Dominicana y Marina de Guerra). El presidente y el vicepresidente se postulan bajo la misma candidatura y son elegidos por voto directo cada cuatro años.

El Poder Legislativo está conformado por dos cámaras: el Senado con 32 escaños y el Cámara de Diputados con 178 escaños. El presidente y vicepresidente son elegidos para un período de 4 años. Las elecciones congresionales y municipales son cada cuatro años, mediando dos años entre ambas elecciones. Las elecciones son efectuadas el día 16 de mayo, y sufragan el voto las personas mayores de 18 años con el documento nacional de identidad, o Cédula de Identidad y Electoral.

 

 

Geografia

El territorio dominicano está dividido, políticamente, en 31 provincias y un Distrito Nacional. El Distrito Nacional, donde se encuentra localizada la ciudad capital del país, es similar a una provincia aunque con características propias.

Las provincias son unidades políticas y administrativas, de creación artifical en que se divide el territorio nacional para facilitar al gobierno central delegar su autoridad a nivel intermedio, al menos teóricamente. En cada provincia hay un "Gobernador Civil", nombrado por el Poder Ejecutivo y del que es su representante. Aunque en cada provincia existe una "Ciudad Capital de Provincia", esta es simplemente la sede del principal ayuntamiento de la provincia; normalmente, las oficinas regionales del gobierno central se encuentran en la capital provincial.

 

El Distrito Nacional se creó en 1936, con el nombre de Distrito de Santo Domingo, para dar una categoría y tratamiento especial al territorio sede de la capital del país. Su administración está a cargo del Ayuntamiento de Santo Domingo. Aunque para muchos fines el Distrito Nacional es similar a una provincia, hay muchas características que lo diferencian; por ejemplo, no hay un "Gobernador Provincial" y está formado por un solo municipio.

Al nivel provincial, las únicas autoridades electas son los representantes congresionales: 1 senador por provincia y por el Distrito Nacional y un número variable de diputados (pero nunca menos de 2).

Cada provincia está compuesta por dos o más Municipios (anteriormente denominadas "Comunes"). Los Municipios son unidades político-administrativas erigidas por ley, no existiendo requisitos objetivos para su creación. Su gobierno está a cargo del "Ayuntamiento", elegido por los ciudadanos que viven en su territorio. El poder ejecutivo a nivel distrital es el "Síndico", electo también por los habitantes del municipio.

Cuando en un mismo municipio hay otros centros poblacionales de cierta importancia, éstos pueden elevarse a la categoría de Distrito Municipal, cuyo Síndico es nombrado por el Ayuntamiento del Municipio al cual pertenece el distrito.

Los municipios están compuestos, a su vez, por Ciudades, Villas, Poblados y Secciones. Ciudad es la capital de provincia y cualquier población con más de 10,000 habitantes. Las Villas son las cabeceras de municipio y cualquier población de más de 1,000 habitantes. Poblado es una población con menos de 1,000 habitantes. Las Secciones son entidades rurales constituídas por Parajes. Los "Alcaldes Pedáneos" son nombrados por los Ayuntamientos para que los representen en los parajes (no existen representantes per se en las demás unidades municipales).

La República Dominicana ocupa la parte oriental de la Española, con una superficie de 48,442 km², y un perímetro de 1,963 km (1,575 km de costa y 488 km de frontera con Haití. Sus dimensiones máximas son:

390 km de este a oeste (Cabo Engaño a Las Lajas)
265 km de norte a sur (Cabo Isabela a Cabo Beata)
Con coordenadas geográficas de 17° 36' - 19° 58' latitud Norte y 68° 19' - 72° 01' longitud Oeste, la República Dominicana se halla en la región subtropical de huracanes. Su insularidad y relativamente pequeña superficie permiten que una fuerte influencia marítima controle los patrones climáticos generales.

La frontera con Haití es una frontera convencional y no natural por lo que, debido a la orientación de nuestro relieve, hace que compartamos con Haití montañas y valles. Está delimitada por 313 pirámides y su extremo Norte se localiza en la desembocadura del río Dajabón y el extremo Sur en la desembocadura del río Pedernales.

La República Dominicana ocupa unas 2 terceras partes de la isla de La Española (Hispaniola), Antillas Mayores, con una extensión de unos 48,442 km² de los 77,914 km² que tiene la isla. Los otros 29,472 km² en la parte Oeste corresponden a la República de Haití. Por su extensión, la isla de La Española es la segunda en tamaño de las Antillas Mayores, luego de Cuba que tiene 114,500 km².

Ubicada en el Mar Caribe, con coordenadas geográficas 17° 36' - 19° 58' N y 68° 19' - 72° 01' O, la isla tiene en su eje mayor una longitud de unos 660 km desde Cap des Irois, en Haití, hasta Cabo Engaño, en la costa oriental, y unos 268 km a lo largo de su eje menor, desde Cabo Isabela en la costa Norte hasta Cabo Beata en la costa Sur.

Circundan sus costas 4 islas menores: Isla de la Gonaïve, Isla Tortuga, Isla Saona e Isla Beata, siendo las dos últimas de jurisdicción dominicana, así como una serie de cayos e islotes en la proximidad de las costas. El litoral de la República Dominicana alcanza los 1,500 km de longitud.

La isla La Española ha sido considerada como parte de un sistema maduro de arco de islas. La posición actual se encuentra a lo largo del límite norte entre la Placa del Caribe, que se viene desplazando hacia el este, y la Placa de Norteamérica, que se mueve hacia el este. Este límite es activo y su historia geológica, bastante compleja, muestra episodios de vulcanismo, plutonismo, metamorfismo y levantamiento tectónico, típico del arco antillano, caracterizado por presentar una fuerte sismicidad, un fallamiento activo y anomalías de gravedad isostáticas, por un aparente subcorrimiento litosférico y por un vulcanismo del Cuaternario.

En su conformación actual, y directamente relacionado con lo anteriormente expuesto, presenta una accidentada topografía intercalándose los pilares ("Horst") con las fosas tectónicas. La Cordillera Central, de abrupto relieve, es la cadena montañosa más elevada de todo el arco antillano, alcanzando alturas de más de 3,000 metros sobre el nivel del mar. La isla ha sido subdividida en 10 regiones subtectónicas o geomorfológicas.

 

Economía

La moneda nacional de la República Dominicana es el peso oro. Su símbolo es RD$ y se divide en cien partes iguales denominadas «centavos». De acuerdo con la Constitución del país, la emisión de la moneda nacional es responsabilidad de una entidad emisora única y autónoma, cuyo capital corresponde al Estado dominicano. Se trata del Banco Central de la República Dominicana.

 
 

La República Dominicana es un país en vías de desarrollo de ingreso medio, dependiendo, principalmente, de la agricultura, comercio, servicios y, especialmente, turismo. Aunque el sector servicios ha sobrepasado a la agricultura como el principal proveedor de empleos (debido, sobre todo, al auge y crecimiento del turismo y las Zonas Francas), la agricultura todavía se mantiene como el sector más importante en términos de consumo doméstico y está en segundo lugar (detrás de la minería) en términos de exportación. El turismo aporta más de un US$ 1,000 millones al año. Zonas Francas y turismo son los sectores de mayor crecimiento. Remesas de dominicanos viviendo en los Estados Unidos se estiman en unos US$ 1,500 millones por año. La República Dominicana es la octava economía más grande de América Latina después de Brasil, México, Argentina, Venezuela, Colombia, Chile y Perú.

Luego de la recesión económica durante la segunda mitad de los 80 y principios de los 90, durante la cual el PIB se contrajo un 5 % y la inflación alcanzó un 100%, la República Dominicana entró en un período de crecimiento moderado y disminuyente inflación hasta 2002, luego del cual, la economía entró en recesión. El PIB se contrajo un 1% en 2003, mientras la inflación se disparó por encima del 27%.

A pesar de un creciente déficit comercial, el turismo y las remesas han ayudado a obtener reservas en moneda extranjera. En la actualidad, las remesas provenientes de EUA, Europa y otros países, constituyen parte de la economía nacional.

Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, República Dominicana 2005,[1]establece que este país se ha insertado en la economía mundial de manera social y políticamente excluyente, conociendo tasas de crecimiento económico promedio anual en los últimos años por encima del 5%. Sin embargo, el carácter excluyente del modelo económico que se ha impuesto, no ha revertido este crecimiento al bienestar de la población. Ante el contrario, señala el Informe, República Dominicana, al año 2002 era el país número 13 (de un total de 177 en el mundo) que menos había aprovechado para mejorar el posicionamiento en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Con esto se puede hablar de un fracaso de las élites políticas de los últimos 50 años en conducir a su población a estadios de bienestar y seguridad. Por igual, el Informe deja claramente establecido, que el problema de la economía dominicana no es de inserción en mercados, sino de estrategias de competitividad que debieran estar asociados al bienestar de su población.

En diciembre de 1996, el entonces entrante presidente Leonel Fernández, presentó un paquete de reformas - incluyendo la devaluación del peso, reducción en las tarifas de importación e incremento en el precio de los combustibles - en un intento de crear una economía orientada al mercado que pueda competir internacionalmente.

Entre 2000 y 2004, el gobierno de Hipólito Mejía con el PRD a la cabeza, introdujo cambios que impactaron a la economía dominicana. Relegación de reformas que estaban en curso, desaceleración de la oferta exportable (algo que ya había comenzado en el anterior gobierno de Fernández), y sobre todo, la crisis cambiaria y bancaria (el tercer banco y grupo financiero del país: el BANINTER; y dos grupos financieros bancos más, conocieron una quiebra que ascendió a cerca del 15-20% del PIB anual), unido a la corrupción administrativa generalizada y asociada a estas quiebras, y debido a la acentuación de la crisis del sector eléctrico, compendian un cambio de naturaleza nunca vista en la economía dominicana. La magnitud de la crisis hizo colapsar sectores completos de la economía, y se estima, que entre un 12 a un 15% de la población pasó de ser pobre a muy pobre o indigente. Esto significa cerca de 2 millones de personas.

Aunque la economía ha comenzado a crecer bajo la nueva administración de Fernández que se inició en Agosto 2004, construcción, turismo y telecomunicaciones son los sectores que están a la vanguardia.

Sin embargo, no hay que olvidar lo sostenido por el Informe Nacional de Desarrollo Humano 2005 del PNUD/RD, cuando señala que el modelo actual de turismo no constituye, a pesar de su vigor, una propuesta sostenible, y que si el mismo "no se modifica, se agota". Por lo cual, queda como asignatura pendiente en el país, que el liderazgo nacional discuta a fondo cuál será esa modificación que hay que hacerle a este sector pujante de la economía dominicana.

Según el citado Informe, las externalidades negativas relacionadas con: la inseguridad ciudadana, el detrioro medioambiental (que va desde desmonte de áreas protegidas, destrucción de hábitats de especies endémicas, hasta el uso de fuentes de agua para propósito de desechos y destrucción de manglares y de ámbitos marinos), la especulación inmobiliaria, y sobre todo, la exclusión de la población dominicana y su valor agregado al contexto de la actividad turística, son factores de mediano y largo plazo que "harán insostenible en el tiempo esta actividad". Más aún, con la fuerte competencia que el mismo entraña en el ámbito caribeño.

Resultó paradójico, irónico y sorprendente en el ámbito nacional e internacional, que apenas a dos meses de publicado el Informe del PNUD, en el que se demostraba técnicamente la inviabilidad de este modelo de turismo a largo o mediano plazo, bajo el subtítulo en el capítulo III de "El Turismo: Si No se Modifica, Se Agota" el propio Ministerio de Turismo (Secretaría de Estado), lanzara una campaña internacional de promoción turística en la cual, su eslogan principal dice: "República Dominicana: Inagotable".

La actual administración está trabajando para incrementar la capacidad de producción de energía eléctrica, pieza clave para el crecimiento económico continuado, aunque su problema principal no es de generación sino de financiamiento. La compañía eléctrica estatal, fue privatizada, luego de numerosos retrasos. Proceso que se había iniciado en la pasada Administración de Fernández, y que en la de Mejía, tomó forma y se ejecutó, no sin infundirle su particular sello a dicha ejecución.

Sin embargo, luego de múltiples retrasos, posponiéndose soluciones, de préstamos internacionales (Banco Mundial y otros), la superación del déficit del suministro energético, parece estar aún muy lejana. El Acuerdo de Madrid, mediante el cual, el país re-compró las empresas distribuidoras de energía, y se planteó a largo plazo el pago de las deudas en el sector eléctrico (al 2015), no dejan mentir respeto al hecho de que las medidas actuales, son apenas un paliativo a la difícil situación del sector.

El PIB nominal de la República Dominicana en el 2005 fue de 29.333 millones de dólares y (3247 dólares per cápita). Posee una economía sumamente estadounidentizada (norteamericanizada). El salario mínimo se acerca a los 240 dólares mensuales. La República Dominicana es un territorio dedicado a la cosecha de productos agrícolas, explotación de yacimientos geológicos mineros, turismo, ganadería e industria cervecera.

La economía depende principalmente de la agricultura y el turismo. El turismo se ha convertido en una fuente importante de ingresos desde mediados de los años noventa. En el año 2000 el turismo representó ingresos de más de 1000 millones de dólares, mientras que el envío de remesas de parte de los dominicanos residentes en EE. UU., Europa y Puerto Rico representa más de 2000 millones de dólares.

La economía dominicana es particularmente dependiente de los flujos de capital desde EE. UU., representando éste el primer rubro de intercambio comercial (87.5% en las exportaciones 2000 y cerca de un 61% en las importaciones), y con el próximo RD-CAFTA se prevé que ambos índices se incrementen aun más entre ambos (98% en exportaciones y cerca de un 75% en las importaciones) y expresando una cifra de aproximadamente 32.000 millones de dólares. Otra fuente muy importante de ingresos son las remesas recibidas de los familiares de dominicanos residentes en el extranjero, principalmente en Nueva York, Boston, Rhode Island y España.

La República Dominicana experimentó un gran crecimiento económico en la última década del siglo XX y primeros años del siglo XXI, llegando incluso a ser considerada estadísticamente una de las cuatro naciones más prósperas de Latinoamérica. No obstante, una recesión económica que se presentó en 2003, produjo un freno del mismo a causa de fraudes bancarios (más de 89.000 millones de pesos, equivalentes a 4900 millones de dólares), destacándose el fraude del Banco Intercontinental (BANINTER), (RD$ 55.000 millones, equivalentes a 3100 millones de dólares), más una fuga de capitales. El déficit total llegó cerca de los 7000 millones de dólares (125.000 millones de RD$); representando poco más de un tercio del producto interno bruto del 2002. Añadiéndose a esto surgió una especulación respecto a los índices reales, que sobrepasó un 130% en el 2003 con respecto a la moneda nacional, debiéndose ésta a una fuga de más de 1500 millones de dólares (aumentando el déficit de medio circulante a cerca de 5500 millones), y una inflación cerca del 42%; comprimiendo más aún el PIB del 2003, que finalmente decreció un 1%.

Se realizaron numerosos esfuerzos hasta lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para superar la recesión. Las negociaciones con el FMI y el BID fueron iniciadas por el gobierno de Hipólito Mejía, cuyas concesiones finales se terminaron en el siguiente período de gobierno, el cual encabeza el actual presidente Leonel Fernández.

A partir de mediados de 2004, los indicadores económicos muestran mayor estabilidad, destacándose la apreciación del peso dominicano frente al dólar estadounidense y la disminución de la inflación. Aunque a finales del tercer trimestre del 2005 se están manifestando posibles alzas en los indicadores financieros. El dólar estadounidense (US$), ha sufrido fluctuaciones entre los 28,75 y 32,80 RD$ por US$ (previamente y durante un semestre se mantuvo entre 27,50 y 28,30 RD$ por US$), así como un incremento progresivo de los precios de los hidrocarburos (los cuales ascendieron un 20% en dos semanas llevándolos a niveles antes nunca vistos y se especulan mayores alzas para una tercera semana) y por primera vez desde el año 2004 se prevé una inflación positiva.

Se estima que el Producto Interno Bruto nominal exceda los RD$ 800.000 millones (o 28.000 millones de dólares) en 2005, y un Poder de Paridad Adquisitiva con auge de un 5%, afianzándole como la primera economía de la zona centroamericana (inmediata después de Puerto Rico, 38.000 millones de dólares) y una de las economías más activas de Latinoamérica. Y adjunto a este índice, sobresale un factor que determinará el futuro del PIB de RD, y éste es el actual CAFTA-RD, que es un tratado de libre comercio que el gobierno dominicano está gestionando con los EE. UU. y América Central.

La Cámara de Representantes del Congreso de EE. UU. aprobó el 28 de julio del 2005 el CAFTA-RD, firmado luego por el presidente de EE. UU. el 2 de agosto de 2005. Este acuerdo ha generado opiniones divididas en la población con respecto a si beneficiará o perjudicará a productores locales y a la población en general.

 

Territorio Marítimo y espacio Aéreo Dominicano

La RD, al igual que lo demás países de mundo, tiene plena soberanía sobre una zona del mar circulante, denominada mar territorial que es parte integrante e inseparable del territorio hasta un maximo de 12 millas mar adentro, desde la linea base de la costa, de las cuales la marina dominicana solo tiene medida cartografiadas apenas 6 millas unos kilómetros.

La RD tiene derecho a una zona de 24 millas nauticas para el control fiscal, aduaneroy otros, y una zona economica y de investigacion cientifica de hasta 200 millas mar adentro.

La RD posee plena soberania sobre porcion de aire denominada espacio aereo que rodea el territorio nacional, el caul juridicamente le pertenece al país a una determinada altitud con respecto al nivel del mar.

Cualquier nave o embarcación aérea o marítima debe solicitar previo aviso a las autoridades para poder penetrar o de lo contrario puede ser atacado por la fuerzas de defensa de la RD.