República Dominicana en EL ALCA

 Los Procesos de Integración de los países de América Latina y el Caribe 2000-2001 Avances, Retrocesos y Temas pendientes

Opinión Personal de Osvaldo Lagares. Opinión Personal de Osvaldo Lagares.

I. Avances, retrocesos y temas pendientes.
A partir de mediados de los años noventa han surgido nuevas facetas en las negociaciones comerciales en las cuales están involucrados un numero creciente de los países de la región, destacándose la negociación con países industrializados, es decir, acuerdos Norte-Sur, una de las características del denominado regionalismo.

Estas negociaciones además, se caracterizan por buscar una “integración profunda”, es decir, la inclusión reciente de disciplinas en áreas que antes se habían considerado exclusivamente del ámbito interno. Hoy en día, los acuerdos contribuyen no solamente a estimular el comercio mediante la reducción de los obstáculos en la frontera (el objetivo principal de los acuerdos tradicionales), sino a promover avances en ámbitos de políticas mas amplios que aquellos directamente vinculados al intercambio de bienes, como en materia de condiciones de acceso a los mercados de servicios, en política de competencia o en el ámbito regulatorio. De esta manera, se aumenta la disputabilidad (contestability) internacional de los mercados nacionales, impidiendo así que barreras internas limiten la liberalización comercial.

A la vez, otra característica del nuevo regionalismo es que no es contradictorio con e avance en el ámbito multilateral en la Organización Mundial del Comercio (OMC), sino que, por el contrario, es compatible con este, con el cual tiene interrelaciones positivas. Cabe señalar, sin embargo, que hay algunas excepciones, dado que en ciertos temas solamente se podrán lograr avances importantes en las negociaciones regionales una vez que se produzcan cambios significativos a nivel multilateral, como por ejemplo en materia de subsidios y protección agrícola o respecto a la aplicación antidumping.

Sin embargo, también hay indicios de que podrían estar aumentando los obstáculos para avanzar en el ámbito multilateral, produciéndose un retroceso en relación a los resultados en Doha., en particular debido al fortalecimiento de las tendencias proteccionistas de EE.UU. en Doha respecto a aceptar negociar antidumping y la exclusión del tema laboral puede haber contribuido a las dificultades en la aprobación del TPA (Trade Promotion Authority), mecanismo que facilita la negociación de acuerdos comerciales por parte de ejecutivos.

En efecto, una revisión de los principales resultados de la reunión de Doha muestra que el punto clave para avanzar es que los países desarrollados estén dispuestos a hacer concesiones efectivas que permitan a las exportaciones de los países en desarrollo tener mejor acceso a los mercados industrializados y mostrar que sus compromisos no se reducen a declaraciones de buenas intenciones emitidas con el fin de lograr el lanzamiento de una nueva ronda. En efecto, una parte importante de la responsabilidad del éxito de las negociaciones futuras dependen de la capacidad que mostraran las naciones desarrolladas de enfrentar las presiones proteccionistas en sus mercados internos y avanzar a la liberalización comercial, cumpliendo así con el compromiso de transformar esta ronda en la Ronda del Desarrollo.

En síntesis, los procesos en el ámbito del comercio internacional de los países de la región durante los años noventa se observan en el aumento del comercio intrarregional, en los múltiples procesos de negociación y en la mayor profundidad de los acuerdos. Los gobiernos de la región han demostrados que están decididos a seguir avanzando en la liberalización comercial, sea a nivel multilateral, regional o subregional. Esta voluntad se ha expresado en el número sin precedente de negociaciones comerciales en la región que tendrán un impacto importante en el largo plazo. Sin embargo, junto con estos avances significativos, la experiencia de los últimos años también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del comercio intrarregional a la fluctuaciones macroeconómicas de la región. En efecto, la sucesión de episodios de inestabilidad financiera y macroeconómica en la región ha tenido un impacto importante en el comercio intrarregional. La disminución del volumen del comercio regional pone en evidencia el impacto de los ciclos económicos. Asimismo el impacto de los shocks macroeconómicos sobre el comercio se ha visto intensificado por la propensión que han tenido con frecuencia los gobiernos de la región de adoptar medidas proteccionistas, en particular en contra de los países socios de acuerdos regionales de integración o, más en general, contra naciones vecinas. Esta tendencia se ha visto facilitada por la ausencia de sanciones y de sistemas establecidos y respetados de solución de controversias.